domingo, 7 de enero de 2007

Esas malditas cosas monas

A todos nos ha pasado alguna vez.


Tal vez haya sido tu madre. Tal vez ha sido tu hermana. Puede que haya sido tu primo pequeño. Incluso puede ser que hayas sido tú. Lo has mirado y has dicho en voz alta ¡pero qué cosita más MONA!

Y claro, a alguien le has revuelto las tripas, porque así no es como se supone que deberían ser las cosas.

Un ejemplo. Imaginemos que un cinéfilo de los 80 viera esto:


Lo que pensaría, sin duda, sería "De una película de terror. No dar de comer ni mojar después de la media noche". Evidentemente, mi hermana lo único que ve aquí es un peluche moníssssimo de la muerte.

Otro ejemplo cinematográfico de los 80. Tomemos un pueblo bárbaro. Guerreros que sólo comprenden la ferocidad de la batalla a través de sus armas hechas con palos y piedras. Dispuestos a morir por una causa que no comprenden bien del todo, contra un enemigo a todas luces superior en intelecto, número, fuerza y armamento...


De nuevo, mi hermana lo único que quiere saber es cuándo va a poder dormir con una réplica rellena de espuma.

Olvidémonos del cine. Hablemos de cómics. Ya sabéis, esas cosas para chicos llenas de tios en mallas ajustadas y mujeres en bikinis imposibles. Uno llega a casa con la compra de la semana, dispuesto a dejarse llevar por las aventuras épicas de unos mutantes que intentan salvar a un mundo que les odia y les teme...


... y se encuentra con que su hermana solo ve material de monería.

Pues nada. Lo dejas. Dejas de leer cómics. Te pasas a ver series en Flash. Y entonces llega Nikodemo, y te da en donde más te duele: tu hermana.


Así que como cualquier persona racional, decides madurar de una puñetera vez. Vas a ver series de adultos, con contenido no-mono. Algo serio, tipo CSI o Las Vegas. O tal vez House...


C
omo no podía ser de otro modo, la suerte no acompaña, y en seguida aparecen por la red imágenes como la de arriba. No se lo que harías tú, pero yo me cagué en la madre de todo lo cagable.

Ya me contarás tú que haces.¿Jugar a la lotería a ver si te toca y te puedes escapar?


¿Llamar a algún número de información para que te indiquen cómo salir del atolladero?


No, te refugias en el último resquicio de masculinidad existente. A tu hermana nunca le han gustado los videojuegos. Jamás.


Puta Nintendo...

Podría parecer que eso es lo peor que te puede pasar. Pero no. Llega Ubisoft, y anuncia el Rayman 4. No hay problema, Rayman es un personaje soso, sin carisma. Pueden decir lo que quieran en la publicidad, pero nunca ha llegado a ser mas que una sombra de Sonic o Mario. Y entonces sale a la venta el Rayman Raving Rabbids.



¿Y qué haces? Lo único que puedes: rendirte. Porque reconozcámoslo. Los puñeteros conejos son la leche.






3 comentarios:

Jose Luis dijo...

La leche, ya si pudiera encontrar un nunchaku para jugar con un colega, seria la oxtia el de los conejitos.

Anónimo dijo...

Pues si , Me gustan las cosas monas, lo reconozco. Y que conste que dormiria con un peluxe de ewok si m lo compraras...Por cierto, me gusta muxo tu eleccion de las fotos, y yo no estoy tan segura de que el bebé del nutriben sea un niño, pero tampoco t dría que t ekivocas... Muxos besotes.

mary dijo...

oooooooooooooooooooooh a mi el duendecito de la suerte ese de la loteria, y los gremnlis esos y toooooooooodo lo q has puesto m parece monisimo!!!mira las caricaturas de House!!!*_* q ricura d caritas les han puesto xD uy aora parezco pastelosa...vale m cayo.
besitos!