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jueves, 8 de marzo de 2007

Hoy estamos de luto...


Ayer, día 7 de Marzo, saltaba la noticia en los medios informativos más importantes de los Estados Unidos de la muerte de uno de los iconos más importantes de la nación, un personaje público, un héroe de guerra, el Capitán América. Pero aquí la noticia no es esa. La noticia es que dicho personaje es un ser ficticio, un superhéroe de cómic. Y aún así, diversos medios escritos como el New York Times o el USA Today le han dedicado sendos reportajes. Medios audiovisuales, como el importantísimo canal de noticias CNN (ya sea vía web, o por televisión) también se han hecho eco de la noticia. Incluso algunos medios patrios, como el periódico ABC o EL PAIS hablan del tema.


El Capitán América comenzó su andadura en 1941, en plena II Guerra Mundial, así que podría decirse que ha muerto con 66 años, en el número 25 del cuarto volumen de la colección que recogía sus aventuras. Está previsto que su colección no se cancele, sino que continúe, con su autopsia en el número 26, y con la repercusión de su muerte en números posteriores. Puede que incluso recogiendo las aventuras de un sucesor.


¿Y por qué una editorial como Marvel decide matar a uno de sus personajes más icónicos y representativos? Por la misma razón que DC Comics hizo lo mismo con Superman hace más de una década (y eso que entonces no había internet), por la publicidad. La noticia de la muerte del Capi se filtró horas antes de la salida al mercado del cómic con el "fatídico suceso", lo cual ha supuesto un impresionante empuje publicitario (y es de esperar que también en las ventas). Se supone que el Capitán América ha muerto de dos tiros, uno por rifle de francotirador en el cuello, y otro a quemarropa en el estómago. Y aún con todo, gracias a la publicidad y al despliegue mediático (del cuál, desde el momento en el que termine este post, yo mismo seré parte), el personaje está más vivo que nunca.

Sólo puedo terminar esta reflexión como cualquier escéptico lector veterano haría: A ver cuánto dura.